jt

Mi tía Pía, perdió el calzón

Si mi abuelita viviera hubiera dicho “Qué mujer tan
descocada”, pero no es así. Mi tía Pía, es una hermosa mujer de ochenta y cuatro
años, alta de pelo y ojos negros, con un poco o algo más que un poco de
sobrepeso, pero simpatiquísima, alegre, querendona y sobre todo optimista y
positiva en todos los aspectos de la vida.

Llegó a visitarnos y quedarse a almorzar el día domingo en
la casa, motivo por el cual invite también a mis hermanos, sus esposas y sus
hijos y nietos, total bastantes personas. Mejor dicho un huevo de gente.

Unos aperitivos, las mujeres ayudando a servir, los sobrinos
preparando los tragos y las sobrinas alegrando la reunión con sus cuentos y
cantos.

A mitad del almuerzo, la tía Pía se pone de pie y dice “he
perdido mi calzón” la risa fue general, alta, fuerte y larga, los nietos
buscaban el calzón debajo de la mesa, dentro de las copas de vino, en la jarra
de agua hasta en la olla del caldo de gallina se buscaba el famoso y entrañable
calzón, pero de el nada se sabia, era no habido.

Pasamos entretenidos largo rato buscando el calzón, fue
motivo de muchas bromas, hasta que la tía Pía se fue, nunca supimos si había venido
con calzón o de verdad lo perdió en la casa. De cualquier forma mi nieta quiere
encontrar el calzón para hacerse una carpa.

 

Y qué…la misma vaina
D

One thought on “Mi tía Pía, perdió el calzón

  1. Anónimo dice:

    una amiga perdió el calzón y fue un gran problema………

Responder a Anónimo Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *