Es una pena como las cosas en este nuevo y moderno mundo van perdiendo valor.
En la antigüedad, la hermosa princesa era raptada para poder vivir felizmente con su príncipe.
Luego en la Edad Media, el interés de los Marqueses, Duques, Condes estaba en relación a la dote que podía aportar la futura esposa.
En la época moderna, los hippies eran felices solo con que la mujer pudiera aportar compañía, sexo, droga y un pensamiento de libertad comunitaria.
En nuestra época, el paradigma es perfección del cuerpo, los «gyms», las siliconas en las colitas y ni que hablar de las «chichis», pechos o como quiera el mañoso llamarlas y las mujeres exhibirlas.
Pero hoy en día, lo que realmente tiene interés, es el empaque y no el contenido. Sé que más de uno me llamará viejo libidinoso. Yo me sentiría feliz de poder ver a una hermosa mujer con unas impresionantes «chichis», pero mi real preocupación no estaría en ellas, sino en el sostén.
Victoria’s Secret ha creado un sostén valorizado en Dos Millones de Dólares…
Mi querido lector, sea usted franco conmigo… ¿no le arrancaría el sostén y saldría corriendo sin mirar las chichis?
Y qué…….la misma vaina

me ha hecho reir mucho