jt

Cosas de matrimonios

La cuarentenena afecta mucho a las personas y más aquellos que tienen una imaginación desbordante.
Muy temprano el día de hoy, me llamó por teléfono la esposa de mi amigo Juan Alberto, María Esther, tenemos una amistad muy grande, somos amigos desde los cinco años.
Ella se casó un años después que yo, fuí testigo de su matrimonio y con el devenir del tiempo logramos tener una buena amistad con Juan Alberto, a quien tambien las bromas y la risa son parte de su vida.
Ella es madre de dos hijos hombres, muchachos estudiosos y responsables que ayudaron con mucho esfuerzo económico al padre, que cuando al regresar caminando con las comprar de sus antojos de jamón, queso y otras chucherías, fue atropellado por un borracho y obligadamente tuvo que estar en cama por tres meses.
Regresando a la llamada telefónica, mi amiga con rabia, cólera o alegría, ya que ella no sabía que tenía, me dice, mi querido amigo ¿tienes tiempo para escucharme? ¡SIEMPRE¡ le contesté con preocupación.
Bueno, esta mañana me desperté y Juan Alberto estaba metido en la cama con zapatos, medias, terno negro, camisa blanca y corbata roja. Ya te imaginas el susto que me dió, lo sacudí y le grité DESPIERTA, qué tienes, él muy asustado me dice:
Anoche mientra dormía entraron unos hombres azules, me vistieron y me llevaron en una cápsula dorada con muchas luces y aparatos raros, yo echado en una camilla,me proyectaban luces, sonidos, aguas con olores rarísimos, no sé en que momento me desvistieron, pero me encontré en una cama echado y calato, frente a mí una mujer guapisima que empezó a desnudarse mientras yo gritaba “NO..NO” soy casado.
Después no me acuerdo de nada, me he despertado aquí en la cama contigo, pero me siento mas ligero, déjame pesarme ya que el terno y la camisa me quedan flojos.
Juan Alberto fué al baño y grito “MI VIDA VEN” María Esther fue y vió la balanza, su marido habia adelgazado cinco kilos. Luego fue a ver sus documentos y se dió cuenta que tenia seis años menos.
Ante esta situación la esposa se puso a llorar y me llamó por telélefono para contarme la historia.
Ya con calma y preocupado llamé a mi amigo, solo le pregunté ¿qué pasó? Nada, anoche no podia dormir, arreglé la balanza y copié mi DNI cambiando la fecha de nacimiento y resto del cuento ya lo conoces.
La cuarentena nos vuelve creativos.
Y qué…la risa es una muy buena idea.
D

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *