jt

Lenguaje corporal

La postura de nuestro
cuerpo habla de nuestra actitud hacia la vida, nunca he estudiado el lenguaje
corporal, pero lo veo en la gente que me rodea y a veces  me provoca llorar, cuando veo a quien tiene
todo y piensa que no tiene nada.

No todo es fácil en esta
vida, algunos la tienen mas fácil que otros, la llamamos suerte en la vida,
pero es el destino que nos lleva por el camino marcado en nuestra propia existencia.
De acuerdo contigo mi querido lector, el dinero ayuda a ser feliz, pero no es
todo.

No es un cátedra lo que
escribo, es una experiencia de vida de un hombre que ha acumulado años. El
cuento es:

Dos hermanos que desde niños
marcaron diferencias, a uno de los hermanos le gustó la alegría, la broma, el
estar solo y el estar acompañado. El otro, se caracterizaba por la
responsabilidad, la melancolía, por la seriedad, la elegancia en el vestir.

Los dos hermanos muy bien
educados, sin vicio alguno pero diferentes ¿Por qué nacemos todos con ese gen
estampado en nuestro ser?

Al correr de los años,
la vida los llevó por camino diferentes, el hermano mayor estudió en la
universidad, muy buen profesional, muy bien pagado y vivió con todas las
comodidades, viajes, fiestas, deportes. Ejecutivo de éxito, préstamos bancarios
y créditos a discreción.

Luego, llegó la
jubilación y se sintió solo, ya no era el ejecutivo importante, los créditos ya
no eran fáciles, pasó a ser uno más del mundo. Un gran error cometido mientras
trabajaba como profesional dedicado, nunca tuvo diez minutos libres al día,
para aprender a tomar café con los amigos, siempre con el teléfono a la mano,
todo era, su trabajo.

Hoy día con los años
encima y los achaques propios de la edad, está solo con su mujer y algunas
veces con los hijos. Su teléfono ya no suena aunque siempre lo mira. Su lenguaje
corporal revela su estado de ánimo, su vestimenta y su apariencia es buena,
afeitado, bien vestido pero cabizbajo, ojos sin vida, caminar lento e inseguro,
no tiene con quien tomar café, gran pretexto para salir de la casa, sus comentarios
siempre son de dificultades, alguna enfermedad tiene y si no la tiene, está próximo
a tenerla, no encuentra sabor en esta etapa de la vida, económicamente esta
bien, pero anímicamente está mal, prueba que el dinero no soluciona la vida y
que la postura de su cuerpo  revela ,“ya
me canse de vivir”

La otra cara de la
moneda, el hermano menor, trabajador independiente, con algunos estudios de
cursos esporádicos, vivió con presupuesto limitado, pero sacándole el jugo a la
vida, nunca tuvo una deuda, nunca recurrió al banco para solucionar
dificultades. Siempre tuvo amigos para tomar café, no para grandes salidas a
comer, trabajó su mujer y él para llevar una vida cómoda y alegre.

Hoy día jubilado por su
propia decisión, sin pensión del estado, con algún ingreso por alquiler vive
con un lenguaje corporal de optimismo, se nota alegría en su postura y los
achaques de la edad los lleva como compañía de vida, el optimismo lo tiene por
si mismo y por el contagio de la gente que lo rodea. Viaja dentro del país con
dos amigos sin sus esposas, según cuenta, es para “darles a ellas su propio
espacio”.

Algunas veces su
lenguaje corporal raya con la demencia senil, grita en la calle como si fuera
un lobo, o como un papagayo ,la gente que lo escucha se ríe y eso parece que le
carga las baterías.

Como conclusión no
científica, el lenguaje corporal es importante, mira a tu alrededor, imitando
solo, a los que demuestren alegría, optimismo, ganas de vivir y no te olvides
de tomar café con los amigos.



Y qué…yo me identifico
con el hermano menor



D

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *