Hermano menor de mi padre, debe de tener
noventa años pasados, nunca se casó, pero fue un gran mujeriego.
noventa años pasados, nunca se casó, pero fue un gran mujeriego.
Cuando éramos chicos y visitábamos al
abuelo, el tío, siempre estaba acompañado de una mujer, joven, vieja, gorda,
flaca, con lentes, sin lentes, en fin, una buena vitrina de féminas.
abuelo, el tío, siempre estaba acompañado de una mujer, joven, vieja, gorda,
flaca, con lentes, sin lentes, en fin, una buena vitrina de féminas.
Todas las féminas que lo acompañaban,
suspiraban cuando el tío les hacia caricias y el muy sinvergüenza nos miraba de
reojo, para luego decirnos: aprendan a conquistar a una mujer con dulzura,
nunca toscos, siempre con muchos mimos.
suspiraban cuando el tío les hacia caricias y el muy sinvergüenza nos miraba de
reojo, para luego decirnos: aprendan a conquistar a una mujer con dulzura,
nunca toscos, siempre con muchos mimos.
Pasaron los años y tío se fue quedando
sin amigos y sin féminas, unos y otras fueron falleciendo y el tío nos decía:
“cada día voy a menos entierros, creo que ya quedamos muy pocos” lo decía con
alegría, nunca con tristeza ni dolor.
sin amigos y sin féminas, unos y otras fueron falleciendo y el tío nos decía:
“cada día voy a menos entierros, creo que ya quedamos muy pocos” lo decía con
alegría, nunca con tristeza ni dolor.
La semana pasada fui a visitar al Tío
Estuardo, lo encontré en el escritorio de la casa rompiendo papeles y
fotografías. ¿qué, botando recuerdos? Le pregunte, hay hijo ya verás cuando
llegues a mi edad, el recuerdo tiene mejor sabor que lo vivido, me contestó.
Estuardo, lo encontré en el escritorio de la casa rompiendo papeles y
fotografías. ¿qué, botando recuerdos? Le pregunte, hay hijo ya verás cuando
llegues a mi edad, el recuerdo tiene mejor sabor que lo vivido, me contestó.
Me regaló una fotografías de Lilian
Harvey, diciéndome, observa esta belleza, no la mires, observa. Cuando con
tranquilidad la hayas observado, verás en ella, dulzura, encanto, elegancia y
unos ojos que con ternura te dirán “ gracias, gracias por acordarte de mí”
Harvey, diciéndome, observa esta belleza, no la mires, observa. Cuando con
tranquilidad la hayas observado, verás en ella, dulzura, encanto, elegancia y
unos ojos que con ternura te dirán “ gracias, gracias por acordarte de mí”
Tres días después de esta visita, el Tío
Estuardo se quedó dormido en su sillón, con una cara de ángel que estoy seguro
que sus pecados le fueron perdonados y se fue directo al cielo.
Estuardo se quedó dormido en su sillón, con una cara de ángel que estoy seguro
que sus pecados le fueron perdonados y se fue directo al cielo.
Y qué…todo tenemos un tío querido
D




