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Zapatos nuevos o zapatos viejos

Las personas que tomamos café, somos una
especie rara y diferente a los demás habitantes de la tierra. Somos la especie
humana que tenemos la solución para todos los problemas y no nos toman en
cuenta.

Un amigo del café hizo una analogía entre
el Matrimonio y los Zapatos, me sentí identificado y la comparto con ustedes.

Un sabio dijo que el matrimonio es como
los zapatos.

Al no entender su expresión pregunté
¿cómo así? A lo que me contestó, cuando uno encuentra zapatos a su gusto los
compra, queda encantado con el color, el estilo y la forma.

Cuando empieza usarlos se da cuenta que
en un principio le aprietan, ll lastiman, le sacan heridas, e incluso llega a
decir ”para que compré estos zapatos, lo cómodos que parecían”

Con el tiempo los zapatos de amoldan a tu
pie, los sigues viendo bonitos, estas a la moda y no los cambias por nada del
mundo, tus zapatos ya son propios, ya forman parte de ti ¿ya no loa cambias por
nada!

En el matrimonio pasa lo mismo, el acople
inicial cuesta trabajo, a unos mas que a otros, pero por lo general no es fácil
adaptarse, son culturas diferentes, son costumbres de la otra familia, pero
poco a poco se “amoldan” hasta formar un matrimonio donde las debilidades de
unos son fortalecidas por las cualidades del otro, es un proceso donde uno
aprender a entender y amar lo que en un principio le causaba conflicto.

El final de esta analogía, es que si por
tu cabeza pasó la decepción o la idea para que me casé, no te des por vencido,
el matrimonio cuesta, debe ser una conquista diaria, acuérdate que tienes el
arma más grande y fuerte para luchar “el amor”

Por eso mi matrimonio y mis zapatos no lo
cambio por nada.
Viejos pero juntitos


Y qué…ya llevo 42 años casado.
D

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