El día de ayer salí a un pequeño almuerzo con un grupo de
seis amigos, desde hacia mucho tiempo no nos veíamos ni pasábamos un momento de
conversación agradable.
Nos reunimos en un restaurante frente al mar, mientras
llegaban los retrasados, tomamos unos vinitos para poder mojar bien el piqueo
es decir los calamares arrebozados, el pulpo al olivo, ceviche con su camotito
más y unos pejerreyes arrebozados, entre comida y comida, trago va y trago viene.
llegaban los retrasados, tomamos unos vinitos para poder mojar bien el piqueo
es decir los calamares arrebozados, el pulpo al olivo, ceviche con su camotito
más y unos pejerreyes arrebozados, entre comida y comida, trago va y trago viene.
Completado el grupo, la diversión era a todo meter, la
comida “in cresento” y el vino “magnificando nuestro animo”, seguimos y
seguimos nuestra chacota, sin darnos cuenta de la hora. Cuando nos pidieron que
abandonáramos el local, nos fuimos a la casa de uno del grupo.
comida “in cresento” y el vino “magnificando nuestro animo”, seguimos y
seguimos nuestra chacota, sin darnos cuenta de la hora. Cuando nos pidieron que
abandonáramos el local, nos fuimos a la casa de uno del grupo.
Allí el hambre nos capturó, dejamos el alcohol y nos
dedicamos a preparar comida, hasta frejoles con arroz y huevo frito hicimos.
dedicamos a preparar comida, hasta frejoles con arroz y huevo frito hicimos.
casa bajo a tomar desayuno.
daba miedo, les acompaño un video y podrán ver como estaba de brava.
Y qué…por los amigos todo