Una lágrima rodara por tu mejilla,
y será
el momento de la despedida,
porque
un beso en tu mejilla,
dirá adiós
vida mía.
Tú dices, que nada se interpondrá entre tú y
yo,
pero tu
miedo de seguir adelante es lo que nos separa hoy,
decides
no enfrentarlo y simplemente huir,
y no
decir que tu amor es para mi.
Pues bien digamos adiós y buena suerte,
porque
la vida tiene que seguir,
aunque
uno de los dos, termine por desistir,
que lo
que mata es el hecho de no decir…
Eres lo que quiero para mí…
Y qué…la misma vaina
D