Solo seremos plenamente libres cuando no
tengamos autoridades y políticos falsos y corruptos.
tengamos autoridades y políticos falsos y corruptos.
Nunca podremos decir VIVA EL PERU si tenemos
tanta diferencia entre nosotros mismos.
Nos llamamos unos a otros indios, cholos, serranos, gringos, charapas,
pitucos etc etc.
tanta diferencia entre nosotros mismos.
Nos llamamos unos a otros indios, cholos, serranos, gringos, charapas,
pitucos etc etc.
Nos ofendemos entre nosotros mismos abusando
del pequeño y transitorio poder que tenemos.
del pequeño y transitorio poder que tenemos.
Los que tienen autoridad se consideran
superiores a los que les entregaron esa autoridad y, peor aun, usan esa
autoridad para la corrupción. A la
democracia y al pueblo lo entienden al revés.
superiores a los que les entregaron esa autoridad y, peor aun, usan esa
autoridad para la corrupción. A la
democracia y al pueblo lo entienden al revés.
Los aspirantes a ser autoridades le mienten al
pueblo, falsifican sus documentos para decirse más instruidos, y sus pares no
los sancionan. Es el popular y conocido
espíritu de cuerpo donde todo se perdona y se olvida.
pueblo, falsifican sus documentos para decirse más instruidos, y sus pares no
los sancionan. Es el popular y conocido
espíritu de cuerpo donde todo se perdona y se olvida.
Cómo podemos decir VIVA EL PERU, si las
facilidades y oportunidades tributarias y de concesión, el gobierno se las
entrega a los extranjeros y a las grandes empresas.
La justicia es ciega. Existe tanta envidia y corrupción entre sus
administradores que da miedo hablar de ella.
No solo es ciega, sorda y muda, con un plato de la balanza muy inclinado
para donde le conviene.
La
Telefónica (poder extranjero que tiene un monopolio disimulado sobre las
comunicaciones) le debe al Estado tributos
y la SUNAT no le cierra ninguna oficina,
el poder para que el juicio se prolongue es fuerte.
La
Bodega de la esquina le debe al Estado y le cierran el pequeño negocio por diez
días.
Estado ¿pasa algo con ellos?
abajo?
Generales, no hay tropa.
Y qué…la misma vaina