La pierna rota por si sola no pega, hay que operar, poner metal y luego todo a la normalidad.
Tomará su tiempo, pero es lo que hay que hacer. Como decía mi abuelita ¡a lo hecho…pecho! y al ¡toro por las astas! Pero nunca dijo nada de la paciencia, de la calma o la tranquilidad.
Tengo que aprender por mi mismo los dichos sobre estas situaciones ¡tranquilo loco, ya tendrás tiempo!
