Me encontré en un centro comercial con Santiago, estaba acompañado de una impactante mujer, de pelo negro, también de la segunda juventud.
Lo que podamos decir de él, es poco, lo más saltante, «dos veces viudo»
Joven de la segunda edad, muy entretenido, no puede vivir solo, su problemas es que las mujeres, por más que él quiere casarse, ya no le aceptan matrimonio, dicen que junto a él…penan.
Cuando me presentó a su amiga me dijo: Le he pedido a Margarita que no me bote, qué me aruñe.
Me quede sorprendido con la presentación y mientras ella buscaba unos polos, le pregunte a Santiago, ¿que no te qué?
Aruñe, que me engría, que me acaricie, que me mime y todas esas cosas ¿qué te parece?
Y el ¿qué no te bote?
Ese es otro tema, dicen que soy un peligro, que soy el mata esposas, ningunas de mis amigas cariñosas quiere casarse conmigo, solo quieren amistad con derecho.
Mi querido amigo Santiago, que manera de buscarte problemas. Ah…si vieras lo interesante que es vivir así, me quieren cerca, pero no tanto. En buen cristiano, me usan y no las heredo.
Mi vida se parece a la de un gato, todas me acaricias y yo no tengo dueña. En ese momento se acercó Margarita, se despidió de mí y a Santiago le dijo: !Vamos muñeco!
Viudo dos veces, no debe ser fácil conseguirlo.
Y qué…la misma vaina
D

yo no lo aruño, yo lo araño por mañoso
saludos