Es parte de una canción que uno de los habitúe al café llegó cantando. Néstor lo mira a los ojos, le revisa la cabeza, le golpea la espalda y le pregunta ¿qué te pasa, chiquillo que te pasa? A lo cual interviene otro de los habitué y les dice “ya viejitos…no se demoren y cuenten que pasa”.
El recién llegado cuenta que fue a otra cafetería a una reunión y que al entrar al local no vio el último escalón y fue a dar contra la puerta de vidrio y luego al suelo.
Lo ayudaron a ponerse de pie y se dio cuenta que el dolor del tobillo era producto de caída, pero que conforme pasaba el tiempo ya le dolía el hombro y la rodilla lo cual le causó una satisfacción increíble, ya que desde hacía mucho tiempo no se acordaba que tenía tobillo, hombro o rodilla.
Nos reímos a costa de su caída y nos contestó muy serio “Canas y diente son accidente, arrastrar los pies es vejez… caerse es de viejo wonnn». Nos saludó a todos y se sentó a tomar su café tranquilo.
Luego nos dijo: Ya tengo un nuevo cuento para mi nieta.
Y qué….la misma vaina
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