jt

Anticuado

En una reunión familiar una amiga de mi sobrina me llamó anticuado con todo el desparpajo y la audacia que hoy distingue a los jóvenes profesionales.
Mirella, así se llama, es una profesional de éxito. Una joven muy bonita, pero atorrantemente antipática y desgraciadamente sin la clase que tiene el anticuado.
Todo empezó cuando llegamos al punto de reunión y Mirella vio como yo le abría la puerta del auto a mi mujer y le daba la mano para bajar. Sentí en la espalda una de esas miradas que te atraviesan el corazón, el cerebro y las partes íntimas.
Ya en la casa, entre aperitivos y unos cuantos piscos, este angelito me dijo “¿porqué tratas a tu mujer como invalida?”. Me hice el que no entendía y le pregunté “¿que dices?” y me explicó que había visto como habia ayudado a bajar del auto auto a mi mujer.
«Mi amor» (al mi amor, le di un tono de naranja madura, llena de jugo) le dije «qué pena que nunca un hombre haya sido cortes contigo. No sabes lo agradable que es para una mujer sentirse alagada y admirada. Yo a todas las mujeres les doy el paso, les abro las puertas, les beso la mano (si puedo más, también) y las trato como reinas, eso no es ser anticuado, eso es ser galante y tú desgraciadamente solo conoces maleantes».
Para que abrí la boca en esa forma, mi mujer me metió un pellizcon que hasta ahora, una semana después, me sigue doliendo, pero no tanto como el que me hallan llamado “anticuado”.
Y qué….la misma vaina

D

One thought on “Anticuado

  1. Anónimo dice:

    Si todos fueran asi, otra cosa seria!

Responder a Anónimo Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *