Hay accidentes que causan dolores y penas tan profundos, que solo con la ayuda de un Dios y oraciones se pueden superar.
Una niñita de siete años falleció en un accidente jugando con sus amigas, la pena de los padres y abuelos es tan fuerte que es imposible aceptar , es muy duro continuar viviendo y aceptando la realidad.
También existe una pena y sufrimiento muy doloroso acompañado de un sentimiento de culpa, inexistente, por parte de la familia donde fue el accidente.
¿Seremos capaces de asimilar y entender que no existe culpa cuando se sufre un accidente sin responsabilidad?
El tiempo ayuda a calmar nuestra pena, las oraciones ayudan a calmar nuestro espíritu.
