Me desperté muy temprano, a las seis y media de la mañana ya no sabía qué hacer, incluso tenía mi maletín para irme a la playa listo.
En el maletín habían dos toallas, una ropa de baño adicional, un libro, mi ipod , mis lentes de lectura, una botella de agua y algo de dinero.
Mi desayuno fue contundente, jugo de piña con naranja, yogurt con linaza, dos huevos fritos, dos panes mantequilla, mermelada y al final una aromática taza de café.
Ya cerca de las siete y media de la mañana estaba como gato encerrado, ya había leído el periódico, ya había tomado desayuno, ya había ido al baño, ya todo de todo.
A las ocho y media de la mañana….grite me voy a la playa….la respuesta que recibí de mi familia fue de un apoyo extraordinario, al unísono me contestaron “ADIOS, que te vaya bien, nos vemos más tarde”.
Las cuatro horas que pasaron antes que llegara mi familia fueron colosales, al llegar a la playa me di un baño de mar en agua muy fría, luego me senté en una mecedora con vista al mar, debajo de una sombrilla, saque mi música, mis anteojos y mi libro.
Si hay momentos felices, estas horas fueron muy felices. Después la alegría y felicidad del día de playa fue diferente, junto con toda la familia.
Y qué…..la misma vaina
D