No es mi costumbre ir al café en las tardes, pero un compañero de trabajo se acerco diciéndome ”nos tómanos un café”, ante esta palabra mágica me levante del escritorio y dije “nos vamos”. Que rápido eres, espera un rato que cierre mis cosas.
Al llegar al café, encontré a un personal de mozos y camareras diferentes a los que yo veo en las mañanas, me sentí como un gallo en corral ajeno.
Despues de un momento me puse a observar a los asistentes al café y note que la mayoría eran personas cerca de los noventa años.
Señoras que llegaban acompañadas de sus enfermeras, señores mayores con bastón y tenían sus grupos, las camareras las saludaban con beso, los acompañaban a sus mesas. Se notaban que eran amigos de diarios y habitúes del café.
Abrí los oídos para saber y aprender de las conversaciones que tenían, todas giraban entorno a sus familias, lo que habían comido, en ningún momento escuche quejas o lamentos de sus achaques.
Le pregunte a una señora que estaba en la mesa del costado, cual es su secreto para vivir tan contenta como vive a los noventa y dos años que me dijo que tenía, hijo me respondió, hay cosas en esta vida que son la clave y tienen que entenderse desde joven.
Vivir con optimismo, tener una comida sana, caminar para ver el mundo y tener sexo. Estaba yo muy atento a todo y me quede atónito cuando dijo “sexo”, debió ver mi sorpresa y me explico:
A tu edad mi querido jovencito (que bien me sentí con lo de jovencito) y como hombre ven el sexo como algo carnal, a nosotras las mujeres y a mi edad con mayor motivo entendemos el sexo como dormir tomado de la mano de mi esposo, es sentir un fuerte abrazo de él, un beso en la mejilla o un simple abrazo, por que así se que recibo todo su amor. Acuérdate siempre que las mujeres son de Venus y los hombres de Marte.
Gracias, no me explique más, entendí lo ignorante que soy. Me levante del café y me fui a la casa a darle un fuerte abrazo a mi mujer.
Y qué……la misma vaina
D