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Así no es

En mis andares de café coincidí con un amigo y su esposa, me invitaron a comer en su casa. Era  un tipo de comida especial, la verdad no se dé que se trataba. Pero acepte movido por la curiosidad.
Pero cuál sería mi sorpresa que al llegar a la casa para la comida, me encontré con otra pareja que también habían sido invitados a comer, pero estaban formalmente vestidos y nosotros completamente informales. Pasados los primeros momentos de incomodidad entramos en confianza.
Los dueños de casa me explicaron que ellos normalmente invitaban a comer a dos parejas y que comían a la carta, ya que desde algún tiempo atrás tenían contratado a un chef. Explico que fue una decisión muy buena, que sus vidas habían cambiado radicalmente.
Hechos los aperitivos y la conversa pasamos a la mesa, los espacios estaban nombrados con una etiqueta, las servilletas con un bonito aro de metal con incrustaciones, plato de sitio y en él una carta de naipe boca abajo.
Nos pidió que no tocáramos los naipes hasta el momento indicado, era algo especial la atmósfera que se vivía cuando se presento el chef y muy delicadamente se acerco a mi esposa, le pidió muy amablemente que le entregara el naipe sin mirarlo. Seguidamente el chef puso una rebanada de pan con mantequilla en el plato de mi esposa y comento que era la comida que había tocado en la carta.
Igualmente a la esposa de la otra pareja, le pidió la carta y le entrego una tableta de chocolate. Cuando le toco el turno a la dueña de la casa, a ella le sirvió una manzana.
Mi sorpresa fue mayor cuando al otro invitado le sirvieron un plato de sopa, creo que yo fui el que mejor suerte tuvo, ya que me toco un plato de lomo saltado, porque el naipe del dueño de casa indicaba un vaso con agua.
El hecho de comer fue muy rápido, no hubo postre y la sobre mesa muy corta. El dueño de casa tenia unos cuentos más raros, y el amigo le hacía coro en todo. Ya bastante extrañado me despedí, diciendo que sería agradable algún día volvernos a encontrar.
A mi esposa solo me quedo decirle, “Es la primera vez que comemos a la carta”, despertando en ella la esperanza que yo también la invite a comer a la carta.

Y qué….la misma vaina

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One thought on “Así no es

  1. Anónimo dice:

    Puedo deducir que la comida debio haber sido en el Larco Herrera, jajajajaja

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