Nos preparamos desde el día anterior para un sábado de fútbol. Teníamos todo, los ánimos y el entusiasmo, pero después del CUATRO A CERO y de los penales.. ¿qué decir?
Los comentaristas de TV, con sus opiniones, son mejor que cualquier entrenador. Claro, es fácil hablar después del suceso, pero cómo enfrentarlo es lo difícil.
Y por ser difícil nosotros no decimos nada, sólo que cuatro a cero es como una patada al hígado.