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Los tiene bien puestos

Cuando los tienes bien puestos, no necesitas usar pantalones.
La noticias viene de Australia.
Ava Estelle, de 81 años, se repuso del shock cuando dos delincuentes violaron a su nieta de 18 años, ella consiguió localizar a los depravados, ex convictos, y los baleó en los testículos, 3 millones de personas, en la ciudad, la quieren al frente del gobierno de Melbourne.
Esta acción desesperada la emprendió la abuela de la agraviada, quien no tuvo empacho en pasar una semana cazando a los agresores de su nieta.
Y cuando los encontró se vengó de esta forma inusitada, dijo Evan Delp, investigador de la policía de Melbourne. Enseguida ella tomó un taxi, fue a la delegación de policía más cercana, colocó el arma sobre el escritorio del sargento de la seccional, y dijo con toda calma
«Por Dios, esos malditos no van a violar a nadie más».
Los policías dijeron que Davis Furth, de 33 años, ex-condenado y violador, perdió el pene y los testículos cuando la abuela de la ultrajada abrió fuego, con su pistola 9 mm, en el cuarto del hotel donde él vivía junto a Stanley Thomas, de 29 años, su compañero de celda durante el período en el cual habían estado presos.
La policía dijo que la vengadora mandó también al otro mundo los testículos de Thomas, pero el médico trató de salvar su pene mutilado.
La abuela entró en acción después que su nieta Debbie fue sorprendida y violada en pleno día por dos detestables delincuentes armados con cuchillos.
Así, de acuerdo a la descripción hecha por Debbie, firme como una roca, Ava pasó siete días rondando la vecindad donde se había producido el hecho, hasta que vio entrar a los violadores en el hotel donde vivían.
La señora recuerda «Ni bien los vi, sabía que eran ellos, pero aún así, les saqué una foto y se la llevé Debbie, ella confirmó con total seguridad, que sí lo eran. Entonces, volví al hotel, encontré el cuarto de ellos y golpeé la puerta. En el momento en que el grandote abrió, yo disparé en línea recta entre sus piernas, exactamente donde él quedaría más herido, sabe. Luego entré y disparé sobre el otro cuando él retrocedió, suplicándome que no le hiciera mal. Entonces fui a la Delegación de Policía y me entregué.»

 
Y qué……la misma vaina

 

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