Es cierto, la sarta de sinvergüenzas que durante todo el año me envían cadenas de mujeres calatas, pornografía, chistes rojos, azules y amarillos y no que tanta cosas raras, ahora están santificados.
Hoy día en la mañana pensé que me había equivocado al abrir mi correo, estaba lleno de cadenas de amor y buenos deseos para esta navidad.
Había tal cantidad de oraciones y buenos deseos para celebrar unas Felices Fiestas, que les juro me dije ¡amigo mío, has cometido un error y estas en el correo del Arzobispado de Lima!
Yo feliz me entretenía leyendo el correo del Arzobispado, hasta que encontré una tarjeta de Feliz Navidad semi- pornográfica y el nombre del remitente era un conocido amigo, que no tiene nada de santo.
Regrese a la realidad, verifique que era mi correo, pero sentí una gran alegría al saber que el poder del Señor ha convertido a toda esa sarta de degenerados en hombres de amor y paz.
Me alegro mucho mas cuando recibí una tarjeta de Navidad donde una niña reza con mucha devoción pidiéndole al Señor que les envíe ropa a todas esas pobres señoras que están desnudas en la computadora de su papá.
No puedo dejar de alegrarme, cuando me entero que los valores de amor y caridad, se trasmiten de generación en generación, este padre ya le ha enseñado a su hija que pida por estas pobres señoras que están calatas.
Solo pido que mañana mi computadora siga tan purificada como hoy día.
Y qué…..la misma vaina
D
