Andaba yo camino al café, acompañado de mucha alegría y felicidad, saludando a diestra y siniestra, es decir me creía un político en campaña.
Al llegar a mi mesa me senté junto a dos amigos y nuestra conversación era más risa que palabras, cuando como un toro suelto en una plaza, se me acerca una señora de mi edad y me dice:
“cochino, vulgar y otras cosas más, tu eres el que escribe esas porquerías en un blog”, ya mi esposo me dice que me va a traer una araña.
Me quede mudo, la expresión en la cara de la señora, no era para bromas, mis amigos en apoyo a la señora echaban más leña al fuego. ¡ ay, señora si usted lo conociera es más cochino y mañoso! El otro le decía ¡péguele a su marido, es un degenerado! Naturalmente la señora cogía más velocidad y seguía con la cantaleta.
Le pedí un poco de calma y que me dejara hablar, mi amigo le decía “No señora, no lo deje hablar, alguna vulgaridad va a decir y usted que es toda una dama no puede permitirlo”. Que cierto es ese dicho “con amigos así, quien necesita enemigos”.
Gracias a un tercer amigo, todos quedamos desconcertados y terminó el incidente, se acercó a la mesa y nos dijo……cuando yo era seminarista un cura me dijo “ al vicio de pedir, está la virtud de no dar”.
La señora miro a un lado y al otro para terminar diciendo……sarta de locos y se fue.
Me levante de la mesa dispuesto a irme y me dijeron “el que se pica pierde”, me volví a sentar y pedí , un cortado doble, por favor.