Por las calle del distrito de Barranco, en Lima, Perú, camina un hombre de edad media avanzada quien posee mucha sabiduría y conocimiento. Dejó su vida regular y se dedicó a vender por las calles todo tipo de bolsas para guardar ternos, sacos, zapatos, carteras, en fin, toda la gama de bolsas para guardar ropa.
Hombre muy especial y gran conversador, bohemio de espíritu y corazón, obtiene del caminar por las calles los elementos necesarios para la escritura de sus libros. Me cuenta que la sabiduría callejera es especial y muy profunda.
Mi querido amigo, me dijo un día «aprende de lo que ves, ya que son muchos los que caminan y muy pocos los que dejan una huella».
Reflexionando sobre su enseñanza, comprendí algo muy cierto que me había dicho con anterioridad “Preocúpate por la vida, ya que lo único seguro que tienes es la muerte”.
Si debo brindarle mis respetos a este hombre, lo único que podría decir es “solo los cuerdos son capaces de amar con locura”.
Y qué……..la misma vaina
D

me gusto, tiene razon lo unico seguro es la muerte