¿Cuántas veces hemos escuchado ese cuento? O alguno parecido que suene así: de todas maneras; mañana hablo con fulano de tal; no te preocupes hermano, yo lo arreglo; Señora el día de hoy pasa el gasfitero, su solicitud estará lista dentro de una hora.
Puedo seguir toda la mañana escribiendo situaciones reales de cómo las personas faltan con todo descaro a su palabra.
No soy tan….pero tan viejo, pero yo me acuerdo haber visto a mi padre darse un apretón de manos con alguna otra persona y eso era suficiente “palabra de caballero”. Los dos cumplían su compromiso.
Los únicos que nunca han cumplido sus palabras son los políticos. Ellos nacieron con una “falta a su palabra” de manera natural. Y cuando los descubres en forma infraganti, se van por la tangente.
No nos desesperemos mi querido amigo, tenga usted la seguridad de que eso tiempos regresaran. Las personas volverán a darle valor a sus palabras. El respeto a los compromisos volverá. Lo único que no creo que volverá es la honestidad de la mayoría de los políticos.
Señor Javier……no sea usted tan duro con los políticos, hay algunos buenos.
