jt

Las buenas noticias

No reunimos en el café y todos hablábamos de las buenas noticias, no comprendíamos como es que los directores de prensa de los canales de televisión y de los diarios no las podían ver o escuchar.
Uno de nosotros decía, que él solo leía en internet las noticias, de esa forma solo las positivas le interesaban.
Otro decía que “las buenas noticias pasan de boca en boca” por ello había anulado la suscripción al diario.
Pero la conclusión unánime fue que las buenas noticias no venden. Por lo tanto no interesan.
Pero quien fue el colmo, fue Eduardo cuando nos dijo, estas son buenas noticias:
Mi mujer me dice llorando:
.- Definitivamente Eduardo, a este matrimonio le falta magia!
.- Y yo desaparecí viernes, sábado y domingo!!!!
Como escuchan mis queridos cafeteros, esas son buenas noticias.
No bien término de contar su anécdota cuando timbró su teléfono y contesto diciendo:
.- Si mi amor. En diez minutos estoy allí
.- No te preocupes, yo paso comprándolo
.- Si por ella también paso
Total, su cuento era solo eso, un cuento. Él es un real, fiel y obediente saco largo, lo que es una buena noticia para su mujer.
Y qué…la misma vaina
D

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *