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El silencio me ha invadido

Tomé la decisión de invitar a dos de mis hijas
para que me acompañaran a un bar, sé que no es de lujo,  pero consideré  que ya era hora de que conocieran algo de la
bohemia que rodea a su padre.
Al llegar al bar, el saludo de cajón fue con
gritos, “suegro, aquí hay lugar” “ya pues tío, no alborotes el gallinero”  por allí otro grito “cuidado, que gallo viejo
con el ala mata” después de esta bienvenida, tome asiento en una mesa ubicada
en la esquina, teníamos dominio absoluto del bar.
Se acercó Ricardo, mozo y accionista del bar,
lleva en el bar cerca de treinta años. Me saludo con todo respeto y a mis hijas
les recito una poesía sobre el amor del padre, muy emotiva, tanto que una de
mis hijas soltó algunas lágrimas. Ya se pueden ustedes imaginar mis queridos
lectores,  como se me ensanchó el corazón,
a mí que soy un loco buscando el amor.
No sabia si estaba despierto o en un sueño, pasado
este momento, pedí una botella de pisco, una botella de canada dry, dos
empanadas y dos butifarras. Esperando a que llegue mi pedido, una de mis hijas
me dijo “papá…y que haces cuando vienes acá”  hija, le dije, escucha el silencio, ya que es
oro puro y además te  enseña algo muy
importante: que debes adorar a los dioses, honrar a tu mujer y pelear por tu
nación. Es en el bar o en el café es donde se solucionan los problemas del mundo.
Logramos escuchar una fuerte conversación,
donde un joven le decía a su acompañante “el servicio no se compra, se compra
un resultado” y eso debemos tener en mente para poder progresar.
Por otro lado un señor le explicaba a una mujer
el significado de “quimera” es algo imaginario con el deseo de que torne realidad,
es como nuestro amor le decía, entre risas y carcajadas.
Pasado algún tiempo, pedí la cuenta, nos
levantamos dejando una buena cantidad de pisco en la botella y algo de propina.
Al llegar a la puerta del bar, me gritaron desde el fondo “gracias por el pisco…suegro”
una sonrisa fue la respuesta.
Ya camino a casa, el silencio nos invadió,
escuchaba los latidos de mi corazón y de mis hijas la respiración. Espero que
algún día algo me comenten sobre este episodio. ¿Será una quimera?
 
Y qué…la misma vaina

 

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