Mi abuelita siempre estuvo cerca a mí, desde chico me enseño
a escuchar y respetar a los mayores. Nunca fumé delante de mis padres, no hablé
groserías delante de mis amigas, en el ómnibus les cedí el asiento a mis
mayores y muchas cosas más que ella me enseño. Mis padres me dijeron que las
palabras de la abuelita eran sabias y de ella aprendí:
a escuchar y respetar a los mayores. Nunca fumé delante de mis padres, no hablé
groserías delante de mis amigas, en el ómnibus les cedí el asiento a mis
mayores y muchas cosas más que ella me enseño. Mis padres me dijeron que las
palabras de la abuelita eran sabias y de ella aprendí:
Qué antes de
hacer algo, debes saber que es lo que buscas al final
hacer algo, debes saber que es lo que buscas al final
Esta frase me sirvió en la juventud y la tengo presente
constantemente. A los ejemplos me remito:
constantemente. A los ejemplos me remito:
.- Cuando de joven conocía a una chica…decía ¿para que la
quiero?
quiero?
.- Cuando tenía que comprar algo de valor…decía ¿Cuánto me
durará, realmente lo necesito?
durará, realmente lo necesito?
.- Cuando decidí casarme…me dijeron es hasta el final ¿qué
decides? Ya llevo cuarenta y dos años y sabía lo que buscaba al final “EL AMOR
y LA FELICIDAD”
decides? Ya llevo cuarenta y dos años y sabía lo que buscaba al final “EL AMOR
y LA FELICIDAD”
Siempre debemos escuchar a los mayores, algún día nos será útil.
Y qué…yo algún día seré escuchado
