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¿Qué fue del gato?

Durante varios años camino a la oficina, en la ventana del
quinto o sexto piso de un edificio, se podía ver a un gato muy grande de color
blanco, con un aspecto de un señor de la realeza.  
La figura del gato, vista desde el automóvil, era realmente
imponente, echado cuan largo y gordo era, de un color blanco de blanco, peludo, lacio y brillante, con una mirada que decía “tú a mí no me importas nada” este es mi
dominio.
Cada día yo sobreparaba  al frente de ese edifico para disfrutar del espectáculo,
pero desde hace unos cuantos días, al gato no lo veo,  incluso me he quedado estacionado un buen
tiempo, para ver si su majestad el gato aparecía. Con la vena de un curioso,
tomé la decisión de bajar a preguntarle al portero del edificio ¿qué fue del
gato blanco que descansa en la ventana?
Señor, me contestó el portero, era gata techera, no tenía
dueño, todas la mañanas amanecía allí. El joven que vive en ese apartamento,  le invitaba desayuno y ella reposaba hasta
cerca del mediodía y luego desaparecía. Nunca se dejó acariciar, nunca quiso
entrar en el departamento y menos ronronear como agradecimiento.
Un buen día, no apareció. Los vecinos la buscaron por la
zona y para sorpresa de ellos, la gata tenía tres o cuatro lugares de reposo,
pero ningún dueño. Era una típica gata callejera o mejor dicho techera.
Tranquilo y triste, subí a mi automóvil para seguir mi
camino con la fija idea de nunca, pero nunca buscar en una mujer la característica
de esa gata techera.


Y qué…uno tiene su corazoncito
¿Será su hija?

D

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