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Cosas que pasan

Este cuento o historia, es realmente un
chisme y no hay nada mas agradable que un chisme, a todos les debe venir a la
memoria algún cuento de las Viejas Chismosas.

El chisme comienza así:  La esposa de un amigo (Esther) que vende
seguros, y es considerada como unas de las mejores vendedoras, la invitaron a
una reunión de trabajo a nivel mundial, la reunión era en un hotel de súper
lujo.

El marido (Carlos) que es un oletón, (en
todo mete su nariz y sus comentarios) decidió acompañar a su mujer, con el
objeto de distraerse un poco, ya que su trabajo de ventas es muy estresante,
tiene que viajar a provincias y las carreteras no son muy seguras.

En la reunión de presentación del evento,
naturalmente el marido de Esther no estaba, se formaron unos grupos de trabajo
y en la noche la mujer le cuenta a Carlos que había conocido a un vendedor de
seguro de otro país, que era de talla chica, pero de gran conocimiento y
extraordinario vendedor.

En la mañana siguiente Carlos y Esther
bajaron a tomar desayuno, en el ascensor del hotel se encontraron con otros
agentes y fueron todos juntos a la mesa, quedando un lugar libre.

Después de un tiempo llegó el gran
vendedor de talla chica, saludó a todos y le preguntó a Carlos, ¿cómo, tu no
tienes un folder de la historia de tus ventas? que explicaciones y casos vas a
presentar? ¡deberías preparar tu trabajo sino no llegaras a ser de los mejores!
Aquí todos tenemos nuestro folder y somos los mejores, aunque unos mejores que
otros.  Carlos con cara de idiota le
contestó, yo no trabajo soy esposo de Esther.

El vendedor de talla chica, lo increpó
pero feo, feo, no te da vergüenza vivir de tu mujer, eres el colmo de machista
y seguro este viaje también lo ha pagado ella.

Carlos ya no con cara de idiota sino de
pelotudo, le contestó, yo no trabajo porque tengo dinero producto de una
herencia, a lo que el vendedor de talla chica contestó  gritando “Que fácil” , y Carlos le contestó
“A ver hereda tu”.

 El
vendedor de talla chica se levantó de la mesa y en los dos días siguientes del
encuentro Carlos no lo vio por ningún lado y eso que Carlos lo buscó
intensamente.

Y qué… todo pasa cuando pasa


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