Yo tranquilo, sentado en la banca de entrada al edifico tras las rejas, tomando un café y leyendo, es la forma como vivo mi soledad. Cuando una joven me preguntó “señor me puede ayudar?” dígame, “estoy buscando esta dirección y no la encuentro”.
Me levanté abrí la reja y la hice pasar, le ofrecí un café, leí la dirección y la pobre estaba más perdida que cuy en tómbola. Entre café y café le expliqué que no le iba resultar fácil llegar que tenia que tomar taxi.
En medio de la conversación y por el acento le pregunté ¿eres chilena? Mi madre también lo era de Santiago, entra te cuento y me cuentas. Pasó el tiempo y la invité a almorzar. Tengo 37 años, soltero y soñador con facilidad para regalar amor, por eso vivo solo, pero decidí “aplicar la táctica del mañoso” te dejas ver como si fueras, o no fueras gay, es decir en el limbo.
Mi departamento es chico y minimalista, muy sencillo, tan sencillo que no sabes si estas entrando o saliendo. Le enseñé todo el espacio, diciendo te voy a preparar el almuerzo si quieres darte una ducha y ponerte cómoda, te presto esta ropa de deporte, ante mi asombro aceptó.
Preparé la mesa, con mucha delicadeza debería empezar por allí mi formato, luego serví una entrada de palta con huevo duro y tostadas, me preguntó ¿tienes vino? No, yo no tomo, no fumo ni bailo pegado, Ahhh fue su reacción eres gay, la mire a los ojos con mirada mañosa contestando ¡no sé¡ largo rato de silencio.
De segundo le serví un pedazo de molde de carne con puré, ¿quién cocina? me preguntó, ¡yo¡, me sirvo un poco de lo preparado y lo demás lo congelo. Todo esta delicioso. Gracias, lo único malo es que no tengo postre (nunca pero nunca hay que tener todo) pero quieres té, manzanilla o yerba luisa.
Esto fue la cereza del show, me pido yerba luisa. Herví agua, la puse en una jarra, la yerba luisa era natural, la enrollé en un paquetito y llevé a la mesa dos tazas pequeñas y luego mi obra de arte. Eres lindo, expresó.
Nos pusimos a ver televisión y se quedo dormida, la levanté, la lleve a la cama, esa noche dormí en el sofá. Se despertó como a las cinco de la mañana, me vio durmiendo en la sala y se dedicó a preparar el desayuno. Sorpresa la mía, cuando desperté me dio un beso en cachete, me puse como serpiente cuando cambia de piel. Dejaré de ser gay y seré macho cabrío.
Salimos a caminar y decidimos ir a la dirección, ni bajamos del taxi era una zona muy fea, se puso a llorar por lo cual decidimos ir a su hotel, recoger su maleta y regresar a mi casa.
No pedí explicación, solo esperé. La abrazaba y consolaba su llanto, sin maña alguna, después de dos días durmiendo en el sofá, ella empezó a hablar, había conocido a un peruano por internet durante un año hablaron, fotografía iban y venían, pero cuando vio la realidad, entendió el engaño.
Se quedó en mi casa una semana y se dio cuenta que no era gay, nos reímos mucho y logré darle un beso de amor verdadero, me había conquistado.
Fuimos a Chile a conocer a su familia, me aceptaron de muy buena forma, por la comida los conquiste y por mi encanto personal (esto es marqueteo) me incorporaron a su familia, al año y medio ya estábamos casados.
Llevamos dos años juntos, no tenemos hijos, somos felices y pronto empezaremos a formar una familia.
Y qué…las mujeres tienen armas extrañas
