Y la felicidad se escapó por la ventana,
era uno de los dichos de mi abuela, el barrio de la Av. Grau de Barranco estaba habitado por personas mayores y
los dichos y los cuentos abundaban. Todos eran referente ha enseñanzas de vida.
era uno de los dichos de mi abuela, el barrio de la Av. Grau de Barranco estaba habitado por personas mayores y
los dichos y los cuentos abundaban. Todos eran referente ha enseñanzas de vida.
Cuentan que en el barrio vivía un joven llamado Ricardo,
muy apuesto que soñaba casarse con un chica de sociedad y con dinero. Al pasar de
los años conoció a la señorita María del Carmen López y Albujar, guapa chica
que pasaba en su bicicleta siempre a las cuatro y media de la tarde por la Av.
Grau. Ricardo desde el primer día en que la vio, quedó prendado de ella, tuvo
la suerte que un día, frente a la puerta de la casa, se le malogró la
bicicleta, Ricardo que ya estaba esperando el paso de su amada, no pudo
contener la emoción del suceso y presto a ayudarla, corrió a ella.
muy apuesto que soñaba casarse con un chica de sociedad y con dinero. Al pasar de
los años conoció a la señorita María del Carmen López y Albujar, guapa chica
que pasaba en su bicicleta siempre a las cuatro y media de la tarde por la Av.
Grau. Ricardo desde el primer día en que la vio, quedó prendado de ella, tuvo
la suerte que un día, frente a la puerta de la casa, se le malogró la
bicicleta, Ricardo que ya estaba esperando el paso de su amada, no pudo
contener la emoción del suceso y presto a ayudarla, corrió a ella.
El acercamiento fue todo un evento, con
el nerviosismo propio, no le salían las palabras para iniciar la conversación,
hasta que ella dijo “hola”, Ricardo se derritió al escuchar el tono de su voz,
“me puedes ayudar?…no se que pasó con mi bici”, Ricardo no atinaba a contestar estaba
en el cielo, cuando logró pisar tierra, se acercó a ella y tartamudeando le
dijo “con mucho gusto te ayudo, soy Ricardo”
el nerviosismo propio, no le salían las palabras para iniciar la conversación,
hasta que ella dijo “hola”, Ricardo se derritió al escuchar el tono de su voz,
“me puedes ayudar?…no se que pasó con mi bici”, Ricardo no atinaba a contestar estaba
en el cielo, cuando logró pisar tierra, se acercó a ella y tartamudeando le
dijo “con mucho gusto te ayudo, soy Ricardo”
Ella lo miró de abajo arriba y de arriba
abajo, se acomodó el pelo con esa coquetería propia de mujer y le dijo
“graciassss….corazón”, Ricardo adelgazó dos kilos en forma inmediata solo con
la transpiración.
abajo, se acomodó el pelo con esa coquetería propia de mujer y le dijo
“graciassss….corazón”, Ricardo adelgazó dos kilos en forma inmediata solo con
la transpiración.
Nunca supo Ricardo como arregló la bici,
pero lo hizo, ella, María del Carmen antes de irse como toda mujer, se volvió a
arreglar el pelo coquetamente, le tomó una mano, lo miró fijamente a los ojos diciéndole
“nunca te podré olvidar” y jua, le dio un beso en la boca.
pero lo hizo, ella, María del Carmen antes de irse como toda mujer, se volvió a
arreglar el pelo coquetamente, le tomó una mano, lo miró fijamente a los ojos diciéndole
“nunca te podré olvidar” y jua, le dio un beso en la boca.
Ricardo, no se movió del lugar se quedó
mirando en una sola dirección, el recuerdo no se borraba de su mente, sintió la
vida y la muerte en un solo momento.
mirando en una sola dirección, el recuerdo no se borraba de su mente, sintió la
vida y la muerte en un solo momento.
Los siguientes día cuando María del
Carmen pasaba, los saludos eran solo con la mano, pero un día Ricardo se
atrevió a darle un beso volado.Detalle que dio inicio de un gran amor,
ella paró, estacionó su bici, se acercó a Ricardo se colgó de su brazo y se
fueron a caminar. Nada contó Ricardo de aquella conversación, esa noche no
comió, al día siguiente amaneció dormido o enamorado, no se podía saber la diferencia,
pero en la tarde otra vez ella colgada del brazo de Ricardo, se fueron a
caminar.
Carmen pasaba, los saludos eran solo con la mano, pero un día Ricardo se
atrevió a darle un beso volado.Detalle que dio inicio de un gran amor,
ella paró, estacionó su bici, se acercó a Ricardo se colgó de su brazo y se
fueron a caminar. Nada contó Ricardo de aquella conversación, esa noche no
comió, al día siguiente amaneció dormido o enamorado, no se podía saber la diferencia,
pero en la tarde otra vez ella colgada del brazo de Ricardo, se fueron a
caminar.
Largo tiempo pasó antes que Ricardo se
animara a contar, que ella era aficionada a la flores y a la metal
mecánica. Que tenía muchas orquídeas, y
diferentes variedades de plantas, que ella cultivaba tomates, limones, plantas aromáticas y paltos enanos. Ricardo ya
se veía sentado en su caballo, con botas, pantalón , camisa blanca y sombrero recorriendo las plantaciones.
animara a contar, que ella era aficionada a la flores y a la metal
mecánica. Que tenía muchas orquídeas, y
diferentes variedades de plantas, que ella cultivaba tomates, limones, plantas aromáticas y paltos enanos. Ricardo ya
se veía sentado en su caballo, con botas, pantalón , camisa blanca y sombrero recorriendo las plantaciones.
Sobre metal mecánica, eran unas prensas
que convertían las latas en chatarra para venderla a la fundición, Ricardo
soñaba con ampliar el negocio para incluir la fundición en la línea de
producción.
que convertían las latas en chatarra para venderla a la fundición, Ricardo
soñaba con ampliar el negocio para incluir la fundición en la línea de
producción.
Esta ilusión duró como cuatro meses,
cuando María del Carmen López y Albujar, lo invitó a comer a su casa. Era un día
martes a las 8 pm, Ricardo desde el día sábado se empezó a preparar, baño
turco, peluquería, el terno y la camisa a la lavandería, los zapatos los envió
a lustrar y el reloj lo pidió prestado.
cuando María del Carmen López y Albujar, lo invitó a comer a su casa. Era un día
martes a las 8 pm, Ricardo desde el día sábado se empezó a preparar, baño
turco, peluquería, el terno y la camisa a la lavandería, los zapatos los envió
a lustrar y el reloj lo pidió prestado.
Llegó Ricardo a la casa de María del
Carmen, familia muy simpática y sencilla lo que ayudó a que él se sintiera muy
confortable, después de una deliciosa comida, subieron a la terraza para estar
solos, allí aprovechó María del Carmen de enseñarle las macetas donde tenia su
plantación de orquídeas y la prensa artesanal para convertir en chatarra las
latas de leche, de Milo, de Café etc.
Carmen, familia muy simpática y sencilla lo que ayudó a que él se sintiera muy
confortable, después de una deliciosa comida, subieron a la terraza para estar
solos, allí aprovechó María del Carmen de enseñarle las macetas donde tenia su
plantación de orquídeas y la prensa artesanal para convertir en chatarra las
latas de leche, de Milo, de Café etc.
Ricardo miro las macetas y se bajó del caballo al toque, se
olvidó de la ampliación de la fabrica y pensó:
olvidó de la ampliación de la fabrica y pensó:
¿Es el dinero realmente la felicidad o lo
es el amor?
es el amor?
Y que…uno nunca sabe el final

