jt

A lo loco

Tuvimos que cocinar el día de hoy mi
mujer y yo, las lluvias, huaicos y carreteras rotas han encarecido todos los
alimentos.

Para el almuerzo éramos, nosotros dos,
nuestras tres hijas, el yerno, dos nietos, y de yapa, mi suegra, que aseguró
que vendría y no podría hablar mucho porque había amanecido con un fuerte dolor
de garganta.  El Señor cuando da
bendiciones las da a mano llena. Suerte la mía, una suegra muda.

Pensamos en un menú rico, barato y fácil
de hacer, es decir, un arte de magia con auditorio y todo, además, si la suegra
no habla, critica con gestos y miradas, algo así como no te digo nada, pero esto
está re malo. La popular critica estilo limón; jugosa con color marciano verde
claro y ácido con pepa.

Bueno, ya sea por suerte o por desgracia,
nos decidimos por un refresco de piña, hervimos cáscara de piña con canela y
sin limón ya que está fuera de todo presupuesto, el kilo está a S/. 35 soles
algo así como US$ 12.

Y para llenar el bote, consideramos un
solo plato “Pollo en salsa de champiñones”, el nombre suena con mucho sustento,
lo importante de la comida es que nos suene al oído antes de verlo, los previos
serían una copa de vino tinto, ya que no tengo blanco, con pan al ajo. Como
postre, algo especial que ya describiré después.

Un pan baguette cortado a la mitad,
frotado con tomate, untado con un suave baño de ajos líquido, algo muy suave de
orégano y al horno.

El pollo, pechugas cortadas a la mitad,
para que rinda, encuentro y piernas, sobritas en aceite, ajos, sal y algo de cebolla
picadita. A estos animalitos para que salgan bien doraditos y con mucho sabor,
mientras los freímos nos tomamos un poco de pisco con Seven-Up y canturreamos
cualquier canción, ya que si cantamos nos botan de la casa.

Los pollitos bien dorados los bañamos con
una crema de champiñones, agua hervida y un par de bolsitas de crema de hongos
disueltas en agua caliente. Los dejamos hervir tiernamente con mucho amor y
alegría.



Para acompañarlo, preparamos arroz blanco,
luego lo bañamos con curry, algo de pasas rubias y fideos cabellitos de ángel,
manjar de dioses del olimpo.

El postre, la parte carnosa de la piña,
remojada en licor de menta con hielo.

Todo presentado en una bonita vajilla, la
casa adornada con dos gardenias, para estar a tono con el bolero, “dos
gardenias para ti, que con eso quiero decir que te quiero.”

Durante el almuerzo, compartí fotografía
de mi matrimonio, que fue hace cuarenta y tres años, ya que esto generara
emoción, sorpresa y alegría.
Papá que joven te casaste!, mamá eras
flaca! Qué bonitas fotos, ya está la familia entusiasmada y el almuerzo será
recordado por mucho tiempo.


Y qué…viejo mañoso y con recursos.

Abuelo y Nieto camino al almuerzo

Abuelo y Nieto después del almuerzo

D

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *