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Me pico una araña venenosa

Nos fuimos de paseo al departamento de un amigo en Fort
Lauderdale (USA).

Todo iba por buen camino, las bromas, el hecho de estar
solos sin las mujeres ayudaba a la diversión sana y respetuosa. Ya que nosotros
habíamos decidido irnos entre el 10 y 22 de diciembre, para que nuestras
esposas tuvieran su propio espacio en estas fechas cerca de las navidades, las
compras de regalos, las reuniones con amigas y el marido en casa, sería para ellas
una preocupación. Por ellas nos sacrificamos y nos fuimos al norte.

Cuatro días ante de venirnos nos fuimos a la playa, llevamos
unas sillas hasta la orilla del mar y al sentarme en ella, la desgraciada de María
Antonieta, (así de debió llamar esa araña, porque me mira con unos ojos que
daban miedo)  procedió a clavarme los
colmillos sin que yo me percatara de tal sinvergüencería.

No me causa dolor, ni incomodidad alguna, pero al tercer día
tenía la parte baja del muslo completamente hinchada, una aureola roja y una
pequeña costra negra. Pensé que me había picado un zancudo y no le di
importancia.

Cuando me subí al avión de regreso a casa, la hinchazón era
mayor, la sombra roja era grande y la costa negra era como de 3 centímetros de diámetro.

Al llegar a la casa cerca de la media noche, le enseño a mi
esposa la herida, me pregunto ¿has ido al médico? No, no se me ocurrió, bueno
la reacción de mi esposa fue peor que el daño causado por María Antonieta (la
araña). Eres viejo y sigues siendo un irresponsable, que quieres, que te pase
algo?.

Analicé lo dicho por mi mujer y llegue a la conclusión que
en lo único que no estábamos de acuerdo era en lo de “viejo”.

El tratamiento fue fuerte en antibióticos, y ahora estoy feliz y contento pues la infección cedió.

El médico me corrigió y me dijo: María Antonieta, no es el
nombre de la araña, esa maldita se llama “Brown recluse”

Y qué…todos nos equivocamos de nombre  
D

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