Según dice el osteópata, el hueso se salió de su
sitio, que estoy contracturado, en sus palabras el dialogo fue más o menos así: No se preocupe señor lo suyo es una contracción incontrolable y persistente de un
musculo, motivado por el desencaje de un hueso llamado el ILIACO.
sitio, que estoy contracturado, en sus palabras el dialogo fue más o menos así: No se preocupe señor lo suyo es una contracción incontrolable y persistente de un
musculo, motivado por el desencaje de un hueso llamado el ILIACO.
Mi querido señor, no le entiendo nada de lo que
me dice, solo sé que me duele como la gran flauta, ya tomé un desinflamante,
una pepa para el dolor, una pepa para los nervios, un trago para la presión y
esta vaina sigue. Mi mujer me ordenó que tendiera la cama, no me dijo nada del
ILIACO.
me dice, solo sé que me duele como la gran flauta, ya tomé un desinflamante,
una pepa para el dolor, una pepa para los nervios, un trago para la presión y
esta vaina sigue. Mi mujer me ordenó que tendiera la cama, no me dijo nada del
ILIACO.
Llegó de visita mi abuelita, al entrar a mi
habitación, grito como gata salvaje, al verme echado en la cama con un hombre
encima que me movía las pierna y yo gritaba de dolor, salió corriendo y chillaba
“mi nieto es raro” la suerte fue que mi esposa la puso alcanzar y le explico mi
problema con el ILIACO, ya calmada la viejita, entró a mi cuarto me dio un beso,
me recomendó árnica, paños de agua caliente y reposo.
habitación, grito como gata salvaje, al verme echado en la cama con un hombre
encima que me movía las pierna y yo gritaba de dolor, salió corriendo y chillaba
“mi nieto es raro” la suerte fue que mi esposa la puso alcanzar y le explico mi
problema con el ILIACO, ya calmada la viejita, entró a mi cuarto me dio un beso,
me recomendó árnica, paños de agua caliente y reposo.
El osteópata, no sabía qué hacer ni que decir,
mi abuelita le había quitado la chamba.
mi abuelita le había quitado la chamba.
Terminada la sección de estiramiento,
torceduras y dolor de presión, entró en juego el enfermero que mi hija había llamado,
preparado el enfermero con sus agujas, algodones, alcohol, no sé qué menjunje
me inyecto, que generó otro tipo de dolor.
torceduras y dolor de presión, entró en juego el enfermero que mi hija había llamado,
preparado el enfermero con sus agujas, algodones, alcohol, no sé qué menjunje
me inyecto, que generó otro tipo de dolor.
Yo con lágrimas en los ojos,lleno de dolor…………….»pedí piedad, calma
y soledad»
y soledad»
Al final el sábado, domingo y hoy lunes estoy
tirado en la cama, sigo metiéndome pepas, inyecciones y el ILIACO de miércoles no
regresa a su lugar. Pero no me va a ganar, aunque me haga gemir de dolor.
tirado en la cama, sigo metiéndome pepas, inyecciones y el ILIACO de miércoles no
regresa a su lugar. Pero no me va a ganar, aunque me haga gemir de dolor.
