Caminaba con mi esposa por la ciudad de Lima,
cuando vimos una pared pintada como si fuera una selva, la puerta en esta pared
parecía un inmenso árbol que permitía caminar a través de él. Lo vimos tan
original que entramos al local que resultó ser un restaurante.
cuando vimos una pared pintada como si fuera una selva, la puerta en esta pared
parecía un inmenso árbol que permitía caminar a través de él. Lo vimos tan
original que entramos al local que resultó ser un restaurante.
Nos sentamos en una mesa hecha de troncos y
pedimos dos sanguches y dos café con leche, mientras nos atendían con el
pedido. Nos entreteníamos mirando las otras mesas donde había una señora con su
hija y una lora mediana de tamaño, pero que hablaba y silbaba de forma muy
graciosa, ya que hasta lisuras decía.
En otra mesa habían dos chicas de más o
menos veinte años con unos perritos chicos, según mi esposa eran chihuahas, un
grupo de muchachos con varios gatos, otra grupo de chicas y chicos con sus hámsters,
dos muchachos con su mono.
pedimos dos sanguches y dos café con leche, mientras nos atendían con el
pedido. Nos entreteníamos mirando las otras mesas donde había una señora con su
hija y una lora mediana de tamaño, pero que hablaba y silbaba de forma muy
graciosa, ya que hasta lisuras decía.
En otra mesa habían dos chicas de más o
menos veinte años con unos perritos chicos, según mi esposa eran chihuahas, un
grupo de muchachos con varios gatos, otra grupo de chicas y chicos con sus hámsters,
dos muchachos con su mono.
Nos detuvimos en la inspección de animales
cuando apareció la mesera con nuestro pedido, toda nuestra atención estaba
puesta en los sanguches, cuando escuchamos unos gritos, vimos que la gente se ponía
de pie, una señora lloraba y pedía clemencia gritando “Dios aplaca tu ira”, temblor
pensé yo, pero el suelo no se movía, volteo a ver a mi esposa y ella miraba el techo,
apuntándolo con el dedo, seguí su señal
y vi que era el mono quien causaba todo el alboroto.
cuando apareció la mesera con nuestro pedido, toda nuestra atención estaba
puesta en los sanguches, cuando escuchamos unos gritos, vimos que la gente se ponía
de pie, una señora lloraba y pedía clemencia gritando “Dios aplaca tu ira”, temblor
pensé yo, pero el suelo no se movía, volteo a ver a mi esposa y ella miraba el techo,
apuntándolo con el dedo, seguí su señal
y vi que era el mono quien causaba todo el alboroto.
El mono saltaba de una rama a la lámpara, los
perros ladraban y corrían, los dueños perseguían a sus mascotas y la lora
parada en una rama gritaba “esto apesta, el mono se cagó”, el mono seguía saltando
de lado a lado, rompiendo las ramas de la decoración causando un caos en el
restaurante.
perros ladraban y corrían, los dueños perseguían a sus mascotas y la lora
parada en una rama gritaba “esto apesta, el mono se cagó”, el mono seguía saltando
de lado a lado, rompiendo las ramas de la decoración causando un caos en el
restaurante.
En un momento los perros pudieron ser
controlados por sus dueños, uno de los mozos tomó un red de la decoración y la
tiraba para controlar a la lora que seguía gritando “esto apesta, el mono se
cagó”, al lograr su cometido, la tranquilidad volvió al local, solo faltaba
capturar al mono, su dueño y uno de los muchachos seguían gritando ¡Gustavo…regresa!
Resultó que ¡Gustavo! era el nombre del mono.
controlados por sus dueños, uno de los mozos tomó un red de la decoración y la
tiraba para controlar a la lora que seguía gritando “esto apesta, el mono se
cagó”, al lograr su cometido, la tranquilidad volvió al local, solo faltaba
capturar al mono, su dueño y uno de los muchachos seguían gritando ¡Gustavo…regresa!
Resultó que ¡Gustavo! era el nombre del mono.
Entre aplausos, el mozo del restaurante tenía
en su red al famoso Gustavo.
en su red al famoso Gustavo.
Nos acercamos a la caja para pagar nuestra
cuenta y nos encontramos a la dueña en gran llanto, nos balbució… no deben
nada.
cuenta y nos encontramos a la dueña en gran llanto, nos balbució… no deben
nada.
Al salir a la calle mi esposa me dice ¡Amor,
apestas, el mono te cagó!
apestas, el mono te cagó!
