Tema de gran importancia. La mayoría de las personas hablan de los problemas post operatorios y poco se acuerdan del preoperatorio y el operatorio.
El pre-operatorio empieza cuando tratas de ubicar al médico. Por toneladas te llegarán las sugerencias de médicos y cuando te decides por uno al recibir el presupuesto empieza tu otro problema. El seguro no la cubre por ser pre-existente, porque tu abuelita está encinta o por cualquier otro motivo. Ya ahora tienes dos problema, tu enfermedad y el pago de la clínica, pero sigamos adelante.
Llegas a la clínica, registran todos tus antecedentes médicos, te meten a un habitación, te calatean y te ponen una batita lo más sexy posible con todo tu trasero al aire, te suben a una camilla y empiezas tu trayecto a la sala de operaciones. Los comentarios en voz baja de los asistentes a la clínica “pobre señor” “¿Qué tendrá?” “¿Mamá, se morirá como el tío?” para terminar este camino en manos de una señorita que te saluda
Hola, soy la enfermera Melinda, lo llevaré a la sala de operaciones. Se te congeló todo el campanario solo de escuchar esas palabras. Llegas a un nido de mujeres todas saben qué hacer y te saludan muy amables. Se te acerca una enfermera y te pregunta ¿Qué música le gusta? Le contestas romántica, y te ponen música romántica. Luego otra te acaricia la espalda y suavemente te pone una epidural. Ya está todo el equipo listo.
Llega el doctor muy alegre te saluda y cada enfermera canta sus tarea con tu nombre y cuando volteo la cara veo a un niño de quince años con un testículo del tamaño de una perdiz y el otro del tamaño de una avestruz. GRITÉ DOCTOR ES EL TOBILLO, NO UNA CASTRACIÓN.
Risas en la sala de operación y me comentan que es marketing para que los niños que sufren golpes visiten a los urólogos. ¡Qué suerte, mis maracas seguirán en su lugar!
Todo terminado. No sabes lo que te han hecho, te llevan a una sala de reposo, donde entra tu mujer con cara de problema y te saluda casi llorando, gracias a Dios, todo salió bien.
Luego viene el post operatorio te llevan a tu cuarto. La alegría es de tu familia y la de los amigos que te quieren. Algunos que no pueden ir a visitarte te llaman por teléfono preocupados por ti.
Luego están los otros parientes o amigos que saben de tu operación y te envían un mensaje a los cuatro o cinco días, con un cariñoso “recién me entero”.
Y por ultimo están tus parientes o amigos que sabe de ti, pero no les importas nada. Para ellos visitaré a un chaman para que cada vez que yo me tomé un trago a ellos se les malogre el estomago y que así quede escrito en el libro de la vida “El ingrato en el baño verá al gato”
