No les parece muy conocido lo que dice este reportero. Lo admirable es la fuerza y la valentía para decir las verdades sin temor alguno.
Esperamos y pedimos que algún día un locutor peruano tenga los pantalones para decir las verdades y no tapar la gran corrupción que estamos viviendo.
Se acuerdan: Dionisio Vilca, padre del suboficial César Vilca de 22 años, encontró a su hijo muerto. En una parte del reportaje el padre dice “reconozco este pantalón como de mi hijo, porque yo le puse este parche”.
Ayer un integrante de las fuerzas del orden dice en una entrevista televisada “que ellos tienen que comprarse sus propios guantes”
Se acuerdan de la noticia cuando mostraron el rancho que reciben los miembros de las fuerzas del orden en la zona de guerra. No existe ayuda de ningún nutricionista. Se jugó con la comida y con eso no se juega.
Tres ejemplos que de ser realmente investigados con huevos y honestidad, nos llevaran como hilo de un ovillo a una madeja corrupta desde el inicio hasta el fin.
¿Si no como lo hacen? Sus ingresos no les permiten darse la vida así como así. No laven que no hay quien planche.
Y qué…la misma vaina