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Honestidad

Palabra que aún existe en el diccionario de la Real Academia Española y en la herencia que nuestros padres inculcaron en algunos de nosotros.
Para otros, esta palabra o concepto, no existe, no la conocen y menos la practican.  Es algo así como pasión olvidada o un desamor. Así como cuando un amor se va y te parte el corazón, igual pero diferente.
En la letra de una canción criolla escuchamos “yo la quería patita, pero vino el blanquiñoso  y  se la llevó”.  Hoy en día se escucha “yo era honrado patita, hasta que vino la corrupción y me ganó”
Es la forma como hoy en día se ven las cosas, no existe para nada la honestidad.  Es igual en todo los niveles, políticos, comerciales y demás.
Desde que aumenté cinco kilos, la cantidad de dietas que he seguido son muchas.  Si fueran honestos en lo que dicen, yo pesaría menos que cuando nací.
Con  las máquinas de ejercicios pasa lo mismo.  Las he comprado casi todas.  Las he usado a consciencia y no tengo ni un solo gramo menos de grasa y ni un solo centímetro más de músculo.
Si fueran ciertas todas las maravillas que nos ofrecen y nos muestran en los comerciales de la televisión, seríamos una sociedad de flacos musculosos y hermosas personas, pero hasta en esas propagandas se ha perdido la honestidad.
Yo creo y veo a la honestidad como una “dama” con vestido del siglo XVIII, peinada con peluca llena de bucles, muy, pero muy elegante que una noche fue invitada a salir por unos rocanroleros que la pervirtieron, le invitaron unos tronchos, luego la violaron y ella se descocó completamente.  No solo se fumó hasta la caja de fósforos, sino que se aspiró hasta el mantel de la mesa, quedó hecha una cualquiera, sin dignidad, sin amor por si misma, con deseo de ser violada en cualquier momento.
Producto de este desarreglo fue olvidada la famosa “honestidad” hasta convertirse en una leyenda muy poco creíble. Se convirtió en un mito urbano que algunos raros la practican.
Nosotros somos cómplices de estas continuas violaciones a la honestidad… o me vas a decir que tú nunca has comprado un CD pirata o que nunca has hecho alguna “viveza”… Cuidado que hay ropa tendida.
Y qué…la misma vaina
D

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