Poco a poco, pero en forma segura, estamos convirtiendo nuestra sociedad en un lugar apreciado por los locos. Voy a contar los dos casos que he visto y que pueden ayudar a entender que realmente vamos camino a la locura o la histeria colectiva. No usaré los ejemplos del fútbol, ya que eso no es de locos, eso es de asesinos.
Desde mi carro, parado en segundo lugar en un semáforo de una avenida principal, veo pasar a un peatón con la luz verde que le da la preferencia y el paso, desde la otra avenida un auto gira a la izquierda y casi atropella al peatón.
El peatón insulta al chofer del auto y le requinta “La madre….. diciéndole además, yo estoy en verde”, el chofer del auto, un muchacho de unos veinticinco años, se baja con la intención de pegarle al peatón hombre mayor, pero este, el peatón, sacó de su bolsillo un pequeño frasco de tapa roja y le esparce el spray por los ojos al muchacho. Quien queda totalmente indefenso e inutilizado, se acercó el peatón al muchacho y le dijo “más sabe el diablo, por viejo, que por diablo……una grosería”
El otro muchacho, compañero del automovilista, se bajó también para entrar en el pleito, pero al ver a su amigo inutilizado, tomo distancia.
El segundo caso es el de una mujer joven, pero histérica por no decir loca. Estábamos en la cola para entrar a un ascensor, poco a poco y en forma ordenada la gente subía al ascensor, cuando llegó nuestro turno como éramos un grupo de seis, nos detuvimos en espera del siguiente ascensor, de entre la cola salió esta joven gritando que todavía había espacio, metió la mano entre las puertas que estaban cerrando, las abrió y se tiró al interior del ascensor, ella con su amigo y se fueron.
Después de subir al ascensor y llegar nuestro grupo al lugar señalado, la jovencita histérica y su amigo, estaban delante de nosotros esperando su turno para poder ingresar al teatro y ella seguía apurando a la gente. Si no era histérica, era loca de remate, o tal vez quería ir al baño?
Yqué…..la misma vaina