Vivo rodeado de mujeres. Entre mi esposa, mis hijas, mi nieta y mi suegra suman seis. Ya se pueden imaginar quien es el que lleva la voz cantante de la casa… no soy yo.
Leyendo noticias en internet encontré la Conferencia de Sri Mata Amritanandamayi Devi, impartida en la Cumbre 2008 de la Iniciativa de Mujeres por la Paz Global.
Muy ilustrativo e interesante los conceptos emitidos por esta señora a quien todavia le queda mucho camino por recorrer. Pero hay que reconocer que el inmenso poder de la energía femenina es necesaria para el bien del mundo. El concepto de que las mujeres y hombre deben juntar manos para salvar nuestra sociedad es tan cierto como que la navidad siempre será en diciembre.
Es una realidad completamente diferente en los diferentes países, pero es una sola realidad en lo que a la mujer se refiere y son ellas las que no pueden permitir que se trate de denigrarlas, son ellas las que no deben aceptar sentirse inferior a los hombres. Deben pensar e interiorizar que son ellas las que le dan al mundo cada uno de los seres humanos. Ese poder, es una bendición.
En su conferencia desarrolla unos ejemplos que dan una clarísima visión del potencial femenino, habla de una pequeña águila criada por una gallina y el pensamiento que ella es un polluelo hasta que logra reconocer, con ayuda externa, que por derecho de nacimiento es el vasto cielo y allí es donde debe abrir y batir sus alas.
Además concluye, que si se desea obtener libertad, igualdad y felicidad, los seres humanos deben amarse y amar la Naturaleza. Ver correr el agua de un rio, no saciara nuestra sed, tenemos que inclinarnos y beber. ¿Qué sentido tiene quedarse de pie y maldecir al rio?
Y qué……….. la misma vaina