Desde chica fue una niña alegre y coqueta, en el colegio siempre formaba parte del grupo de baile y canto. En las actividades atléticas era nula, cuando corría se caía, cuando saltaba terminaba en el suelo, lejos de la colchoneta.
Pero era una chica muy querida, siempre dispuesta a ayudar a las amigas y a dejar que copien de sus exámenes, todo su conocimiento lo compartía, nunca hizo un comprimido para los exámenes, pero si lo hizo para sus amigas ya que tenía una letra muy buena y cuando la hacía chiquitita era perfectamente legible.
Terminado el colegio se fue a Estados Unidos a perfeccionar su inglés, el curos duro ocho meses y regresò enamoradísima. Era una chica enamorada, es decir entre tonta y hay mamá no sé qué hacer. El amor siguió por internet en video conferencia, en continuos chats y en todos los modernismos tecnológicos actuales.
La noticia bomba llegó después de cuatro meses “YOLANDA SE CASA”, vino el novio al Perú a conocer a la familia y a pedir a la novia, vino con sus padres y dos hermanos, eran de un país de esos lejanos donde las bombas estallan a cada rato, pero estaban afincados en USA.
Después de dos años de feliz matrimonio y un hijo, contrataron al marido en una empresa muy grande en su país de origen, la mudanza fue muy rápida, ellos fueron a vivir por dos meses a un hotel, mientras ubicaban una casa y la empresa se encargaría de llevar todo su menaje de casa.
Al cabo de trece meses el papá de Yolanda, tuvo que ir y rescatar a su hija y a su nieto de las garras del marido, había cambiado tanto este hombre, que no quedaba ni sombra de lo que era en occidente.
Nos contaba el papá de Yolanda lo difícil que fue sacarla a escondidas a ella y a su nieto, todo lo que tuvo que pagar por lo bajo para evitar controles y los lugares donde tuvieron que esconderse. Creo que sería muy fácil escribir una novela de ese episodio.
Cuando Yolanda regresó a casa, el solo verla te invitaba al llanto. Como ella no hablaba de su problema los amigos se preguntaban ¿Qué pasó con Yolanda?
