jt

El silencio, arma muy buena

Tranquilo, escuchando música con aire acondicionado iba en mi carro, cuando en una calle de dos carriles fui detenido por un policía motorizado que me pidió que diera marcha atrás, para permitir el paso de un carro oficial.
Ya se imaginan la cólera que me dió este pedido, así que puse una cara de cojudo (grosería que se usa en el Perú, para indicar que una persona es tonto en forma exponencial) y que era yo incapaz de entender sus señales y órdenes.
El policía insistía en que retrocediera mi carro y yo más cara de cojudo ponía, después de varias maniobras el automóvil oficial que pertenecía algún, ministro o juez o secretario o esposa o querida de alguna autoridad puso seguir su camino, el policía se acercó a mi auto y me pidió mis documentos.
Yo, con mayor cara y pose de cojudo atemorizado, le entregue mi DNI (Documento de Identificación Personal) el policía sufrió un ataque de cólera y me dijo: Huevón (expresión que no necesita aclaración), es tu licencia de conducir y tu tarjeta de propiedad.
Disculpe Señor Policía, usted me pidió mis documentos, no los del vehículo, le tome un fotografía con mi celular y le dije: Lo espero en la comisaría donde lo denunciaré por insultarme, por abuso de autoridad y por no ser claro en sus indicaciones. Consciente que de nada serviría una ida a la comisaría, que ni bola me darían, pero ante un pleito callejero, el silencio, me dije.
Completamente rojo, hinchado y su radio que pedía su ubicación, el policia, me devolvió mi DNI y muy cortésmente me dijo “Permiso Señor”  en voz baja escuché que decía “Viejo huevón” para alejarse de mi vida para siempre.
Y qué…..la misma vaina

D

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *