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San Enrique (973-1024)

Fue hijo del conde de Baviera, lo canonizó el Papa Eugenio III
Sucedió a su padre en el gobierno del ducado y fue elegido emperador de Alemania. Se hizo notar por su interés en la reforma de la vida de la Iglesia en su país y, fuera de sus fronteras, promoviendo la actividad misionera.
La situación del Imperio en aquellos momentos no era nada halagüeña. Numerosos señores feudales, marqueses u obispos, se hacían la guerra mutuamente, asolando el país con sus razzias. A su vez, el rey de Polonia intentaba invadir Alemania y los bizantinos presionaban en las fronteras del sur del Imperio.
Para poner fin a todo esto, San Enrique organizó un formidable ejército y poco a poco logró imponer la paz en todos sus dominios, haciendo, además, tributarios a los reyes vecinos. Bajo el lema:
“Dios no me dio la corona para hacer mal, sino para corregir a los que lo hacen”

Si los políticos peruanos tuvieran algo, lo más pequeño de esta idea o lema, nuestro país lo tendríamos que escribir con MAYUSCULA.
Pero en la actualidad, te recominedo que cuando este cerca de una autoridad……………no saques las manos de los bolsillos, sino, algo se te puede perder.
Y qué……la misma vaina

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