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No hay peor sordo, que el que no quiere oír

Refrán muy antiguo y muy actual.
En el Perú estamos a una semana de las elecciones de Presidente y miembros del Congreso, y los ciudadanos estamos ciegos y sordos a la realidad. Solo escuchamos pleitos, disminución de la persona y ofensas entre los diferentes candidatos.
Ya hemos vividos en elecciones anteriores casi las mismas condiciones y el resultado fue votar por el menos malo. No por algo mejor. Que nivel tan bajo de propuesta.
En los cinco años de este Congreso no fuimos capaces de ordenar las leyes para mejorar, de poner vallas más altas para los estándares de calidad política, imagínese usted amigo lector, que para candidatos a la Presidencia se presentan once diferentes partidos políticos.
No fuimos inteligentes o no les convenía a los congresistas dictar mejores leyes para las elecciones y los ciudadanos, también culpables, no fuimos capaces de unirnos para exigir y lograr un cambio en el sistema y así obtener nuestro derecho a mejores y eficientes leyes.
Estamos a punto de volver a votar por el menos malo, que pobreza de vida política.
Tan pobre es nuestra situación política que los congresistas serán un problema más complicado, los mandos o las dirigencia de los partidos políticos están copados por un grupo de dirigentes perpetuos, nos existe renovación de mandos y el resultado es que para las nuevas elecciones los partidos políticos presentan en los lugares preferenciales a los mismos “otorongos” que no han contribuido a ningún cambio, pero que si han generado mucha bulla.
Asimismo presentan a destacadas personalidades de la farándula, del deporte, y de dudosa reputación que son incapaces de aportar en lo que se refiere a leyes, los necesarios conocimientos para un nuevo país.
Son válidos sus conocimientos en sus respectivas áreas profesionales, pero ignorantes en la dirección de una empresa de la magnitud del Estado Peruano.
Si tenemos que buscar un refrán para esta situación del Perú actual, yo escogería aquel que dice “Qué Dios nos coja confesados”.
“Y si para muestra un botón” la equivocación en la elección de la alcaldesa de Lima, es el ejemplo. “No continúes con la obra del anterior alcalde, destruye todo lo que puedas, parece ser su lema.”
Y qué….la misma vaina
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