Es este tema si soy un verdadero ejemplo, como se dice en el hablar diario ¡este tema lo tengo dominado!
Constantemente tengo los recorderis que me ayudan con esa fuerza de voluntad, mi mujer “amorcito, estas un poco gordo, porque no sales a caminar un poco” por más que hable no me va a doblegar, mis hijas son más agresivas y su ayuda es más directa ¡papá, te están engordando para navidad! Y termina el doctor en la última consulta cuando me dijo: “Señor, tiene que controlar su peso y salir a caminar un poco”.
Quien con toda esa ayuda no va a tener fuerza de voluntad, la mejor prueba es que cuando como pan, le quito la miga. Y así poco a poco voy adquiriendo la fuerza de voluntad necesaria para dejar los helados, los chocolates, los postres y algunas otras cositas más.
Pero el día de hoy, mi mujer me rompió la columna vertebral de la fuerza de voluntad, me pidió que al regresar de la oficina pasara por la pastelería y le compre treinta alfajores de miel, pero de los chicos no de los grandes, por favor no te equivoques ya que tengo un lonche de compañeras de colegio, somos dieciocho y yo tengo que llevar algo dulce.
Yo, como fiel y obediente marido, pase y pare en la pastelería, quise estar seguro que los alfajores no estuvieran muy dulces, motivo por el cual me comí una empanada, acompañada de un vaso de chicha y tres o cuatro mini sanguchitos, además de un pequeña porción de “focacha” probé el alfajor de manjar blanco y el de miel en tamaño natural y decidí que lo mejor sería comprarle los “alfajores de miel, en tamaño pequeño” para que mi mujer los lleve a su lonche.
Luche con fuerza de voluntad, para comprar lo mejor para mi esposa, que marido no haría actuaria así, ¿pero como me puede decir “amorcito, estas gordo” después de todo lo que hago por ella?.
Y qué….la misma vaina
Y el pie de manzana con helado de vainilla… en donde quedo???
Cuando veo a Botero me acuerdo que tengo que hacer dieta