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Se nos va el año

Pero no se nos va la vida, la esperanza y las ganas de vivir.
Todavía tenemos mucho que hacer y ver, podrán venir momentos difíciles, momentos insoportables, pero tenemos que luchar y salir adelante.
Yo personalmente no creo en ese dicho de ver la luz al final del túnel, ya que yo ni veo el túnel, y si esta el túnel, debe de tener una curva porque no veo la luz.
En lo que yo creo es en la ilusión de vivir, en el hecho de ver a nuestros hijos crecer, de tener la bendición de poder jugar con nuestros nietos.
Tener un optimismo, que se refleja en la historia del padre con dos hijos, que al llegar las navidades tiene dinero para comprar una sola bicicleta, después de analizar el carácter de sus hijos, decide a uno regalarle la bicicleta y al otro una bosta de vaca.
Cuando uno de los hijos recibe la bicicleta, increpa al padre por lo irresponsable que es, como puede hacerle este peligroso regalo, puede caerse y romperse la mano, puede ser atropellado por un automóvil y Dios sabe cuantos peligros corre al montar la bicicleta.
El otro hijo al recibir la bosta de la vaca, le dice al padre ¡qué grande eres! Cuando me regalas la vaca, para poder ordeñarla y hacer queso, creo que tengo una fortuna en las manos.
Esta diferencia de actitud es la que ayuda a tener una vida plena aun a costo de muchos sacrificios. Acumulemos juventud con optimismo.
Y qué….la misma vaina
D

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