jt

Todos tenemos suegras, excepto Adán

Hablando con mi amigo y compañero de clase del colegio Miguel Antonio, desgraciadamente tiene nombre de telenovela, lo que fue durante su época escolar un trauma para él. Siempre le preguntábamos por sus amigas la Lucia de las Condes y Suárez, María del Rosario Carmen Higunza etc.etc o algo por el estilo, naturalmente Miguel Antonio sufría.
Pero en nuestra conversación del día anterior su sufrimiento era de otro estilo, era sobre su suegra osea conversación estilo KAMIKASI. 
Su suegra mujer de 70 y pico de años que cada vez que perdía la cartera o algo en la casa se ponía a gritar diciendo que le habían robado, me comentaba que ya estaba irritado con la señora.
Pero el colmo de su paciencia se derrumbo el día domingo cuando su suegra llego para almorzar y lo único que hizo fue criticar todo, absolutamente todo…….. ¡no sabe Miguel Antonio si por placer o solo por el mero hecho de fastidiar!

Me contó que ya cansado de tanto abuso, se levanto de la mesa fue a la cocina para ordenar los platos momento en el que aprovecho para poner un poco más de salsa de ají picante en el  plato de la señora, conociendo a Miguel Antonio, debió ser bastante más salsa de ají picante.

Naturalmente la maldad salio a flote cuando la señora no paraba de tomar agua para calmar el ardor, la hija preocupada por la mamá trataba de ayudarla y no entendía lo que pasaba, de reojo miro a su marido y vio en la cara de Miguel Antonio una sonrisa de maldad que genero un fuerte discusión entre marido, mujer y suegra. Aunque el siverguenza insistía en que no había hecho nada.
En el momento en que la suegra ya se iba, no encontraba las llaves de su casa, se busco y rebusco por todos lados y de las llaves nada de nada, «la maldición llegó».

Como es sabido toda maldad tiene su castigo Miguel Antonio sufrió una doble maldición, la suegra se quedo a dormir y él tuvo que cederle su cama.

En la mañana siguiente maravilla, tres veces maravilla las llaves estaban en la cartera de la señora.
Sin duda el diablo sabe más por viejo,  que por diablo.
Y qué……….la misma vaina
D

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *