Las mujeres por años nos vendieron la idea que ellas eran el sexo débil… y nosotros aceptamos en su totalidad esta idea.
Las ayudábamos para que no carguen peso, les dábamos la preferencia para cruzar las calles, les cedíamos el asiento en el ómnibus, no hablábamos groserías frente a ellas. Se decía que a la mujer ni con el pétalo de una rosa se le agrede. Tenían algo grande: la feminidad”. Y de todo ello no queda ni el recuerdo.
La confirmación que son el sexo débil está en la historia. ¿Se acuerdan de Sansón, el hombre más fuerte del mundo, que derribó las columnas del templo con su fuerza? Bueno, bastó una sola noche para que una mujer, Dalila, lo anulara, lo convirtiera en un perrito faldero y de él sólo quedara una referencia en la historia.
La mentalidad feminista comenzó alrededor de 1920. Adoptaron un estilo más masculino para vestirse, ya fumaban en las calles, practicaban deportes varoniles.
La segunda gran marca se da en la década de 1960 con el auge de la rebelión hippie que impulsa al amor libre.
El cambio se ha dado y algunos objetivos se han cumplido. La igualdad de derechos de mujeres y hombres esta en camino, pero… ¿han ganado más o perdido más?
¿Qué fue del sexo débil?
Y qué….la misma vaina
