Si yo fuera mujer, hubiera sido una cualquiera…….no sé decir no.
El día de ayer me llamó un amigo por teléfono y me dice:
¡Javier, vamos a la Sierra!
Vamos………fue mi respuesta.
Perfecto, salimos el viernes a las 5 a.m.
Al llegar a casa, le comenté a mi mujer y a mis hijas “Me voy a la Sierra el viernes a las 5 de la mañana”.
Me preguntaron ¿a dónde te vas? y ¿cuándo regresas? No tenía respuesta a estas preguntas.
En forma disimulada llamé a mi amigo y le pregunté:
Zambo ¿adónde nos vamos? Y ¿cuándo regresamos?
Javier, nos vamos a Caraz y regresamos el martes.
Ya con esos datos regresé a la mesa del comedor y seguí la conversación a la espera de las preguntas que nunca llegaron.
Así que llegué a la conclusión que soy fácil y débil ante un viaje a la Sierra, buenos amigos, clima ideal, cielo azul precioso, noches llenas de estrellas y buena comida ¡cómo me voy a negar!
Y qué…la misma vaina
D
