No estamos tan mal, me dio gusto enterarme de la cantidad de casas para adultos mayor que están funcionando en Lima. Ya estamos al igual de otros países latinoamericanos, preocupando nosotros también por los abuelitos.
En las familias actuales, la única forma como se puedan desarrollar profesionalmente los esposos, es trabajando los dos, además se obtiene un ingreso familiar que les permite acceder a una casa, o, a los proyectos materiales acordados.
Este trabajar familiar les impide tener el tiempo necesario para dedicarlo al cuidado diurno de los padres, es aquí donde el taitawasi, cumple su función.
Durante el día en los centros de adulto mayor, se desarrollan una cantidad de actividades que permiten a nuestros padres tener entretenimiento, compañía y calidad de vida. Ya que no se quedan en la casa solos y aburridos.
El problema es que no todos conocen o saben de estos centros, además sienten una incomodidad al llevar a sus padres a conocer los taitawasi. Pero allí se organizan paseos, en ómnibus o caminando, juegos de naipes, almuerzos muy económicos, servicios médicos elementales y conversaciones con gente de su edad.
En mi recorrido visitando algunos centros, he visto personas durmiendo una siesta con toda comodidad y seguridad en un sillón, a otros almorzando acompañados, a grupos de abuelitos programando ellos mismo sus actividades para los siguientes días.
No son estos centros lugares mejores a que se queden en la casa, solos, expuestos a cualquier peligro, sin alegria de vida y sin una calidad de vida.
Animémonos a conocer un TAITAWASI. Los abuelitos lo agradecerán.
Y qué…la misma vaina
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