Lo escribas con mayúscula, minúscula, entre signos de admiración o como quieras escribirla, la palabra horror no puede representar lo que vimos en la televisión.
Una niñera con 35 años de experiencia golpeando a un pequeño niño de meses. Golpear es una parte de lo que vimos, porque el abuso no solo fue golpearlo, tirarlo, usar una guía de teléfonos para pegarle, sino que toda una series de maltratos fisicos sirvieron para completar sus fechorías.
¿Podemos dejar a nuestros hijos o nietos en manos extrañas?, ¿existía antes también esta brutalidad por parte de las niñeras?
No se responder a estas preguntas, pero, si se que debemos tomar precauciones, tambien se que tenemos la bendición de poder contar con la tecnología y usarla a nuestro favor.
Aprendamos a usar la última generación de cámaras espías. Convirtámonos en agentes de espionaje, esa será la única forma de poder controlar en que manos extrañas dejamos a nuestros familiares.
He utilizado la palabra familiares, porque hace muchos años atras la enfermera de toda confianza de la familia, después del almuerzo le daba a la abuelita pastillas para dormir, así la enfermera podía tener tiempo y tranquilidad para recibir a su novio en la casa.
Todos nosotros felices porque la abuelita dormía su siesta. Que inocentes.
Y qué…la misma vaina
D